Sanciones tributarias ¿les como el coco?

Sanciones Tributarias. Rubén Candela. Asesor fiscal malagaNo me negarán que últimamente tenemos “movida” en materia tributaria. Sólo alivia un poco el tedio de la eterna campaña electoral el ver los nombres de algunos de nuestros próceres que han quedado con las vergüenzas al aire a través de los famosos papeles de Panamá. Como quiera que el volumen de papeles descubiertos alcanza proporciones al parecer inconmensurables sigo esperando expectante la aparición de nuevas figuras de las artes, la política, el famoseo, etc.

En la seguridad de que los descubridores irán dosificando cuidadosamente su salida a los medios para vender más, que es de lo que se trata. Lo vengo siguiendo, como digo, con auténtica fruición, pero como profesional del asesoramiento fiscal vengo observando otras  cuestiones que tal vez no llegan a quienes no se mueven en el ámbito tributario.

El primer lugar, ya he oído varias veces, como no podía ser menos, que la culpa es del asesor fiscal. De ello se quejaba Bertín Osborne y más recientemente Ana Duato. Y puede que sea verdad, ningún colectivo se encuentra a salvo de contar entre sus filas con elementos con comportamientos pocos éticos. Ahora bien, yo me pregunto ¿A estos señores a los que el talento se les supone no les extraña que de pronto lleguen a un despacho y les cuenten maravillas que reducen su tributación a una cuarta parte de la que les ha venido pareciendo habitual? Deben pensar ¡Qué suerte he tenido! Éste es más listo que los 27.000 funcionarios de la Agencia Tributaria ¡Cómo he podido vivir hasta ahora sin conocerle! Así que no puedo por menos que poner algo en cuarentena tan cándida inocencia.

Y en otro orden de cosas. La legislación tributaria sanciona el incumplimiento de la norma por infracción cometida “aun a titulo de simple negligencia”. Es decir, que cualquier error incluso a veces inducido  por errores en el borrador facilitado por la propia Agencia tiende a ser sancionado de forma inmisericorde, muchas veces sin motivación alguna, simplemente indicando que es infracción “porque así lo dispone la Ley General Tributaria”. Y por otra parte, las agravantes para graduar las sanciones que figuran en dicha Ley son, para entendernos: La reincidencia, el volumen del perjuicio para la Haciencia Pública y otro relativo a la falta de documentación. Exclusivamente. Es decir, que si usted, fontanero por más señas, comete el error de no haberse enterado de que ha cambiado la integración y compensación de rentas en la base imposible del ahorro, por decir algo, y compensa algo que tiene de años anteriores hasta el 25% del saldo positivo, porque es lo que dice la Ley, pero claro no se le ocurre ir a ver las disposiciones transitorias, donde muy astutamente el señor Montoro mandó el que las reducción aplicables este año son sólo del 10%, entonces usted es un infractor “porque así lo dispone la Ley General Tributaria” exactamente igual de perverso que si fuera Inspector de Hacienda en excedencia, exPresidente del Gobierno y  hubiera canalizado una serie de ingresos a través de una sociedad interpuesta para beneficiarse de la diferencia de tipos.  Y no digo más, porque ha amenazado con denuncias por vulneración del derecho a la intimidad. Sólo cito lo que ha salido en los medios.

 

Rubén Candela Ramos

Asesor fiscal

 

 

 

Publicado: Diario Sur   22-05-16