Riqueza Lingüistica

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Últimamente me va pareciendo percibir, cada vez con más preocupante fuerza, la resurrección de las dos Españas machadianas. Y si tenemos en cuenta que, tal vez por nuestra mala cabeza, ahora somos diecisiete virreinatos, puede que consigamos elevar la cifra del poeta a treinta y cuatro. Sin embargo, no creo que debamos preocuparnos demasiado. Más son los estados americanos y, más o menos se entienden. En la variedad está el gusto y variedad no me pueden negar que tenemos. Variedad paisajística, gastronómica, de caracteres, lingüística, etc.

En cuanto a los caracteres tengamos presente que esta tierra en la que vivimos, antes llamada España, es tierra de tópicos. Tal vez lo sea también el resto del mundo, pero lo conozco menos. Aquí sí, aquí colgamos las etiquetas y, la verdad es que cuesta retirarlas. Tenemos que viajar más. Vivo en Andalucía, soy valenciano de nacimiento y andaluz de adopción y les puedo asegurar que aquí, el que tiene gracia la tiene, pero hay muchos que, como dirían en Granada, tienen una “mala follá” que se la pisan. De los de Bilbao ni les hablo. Conozco un bilbaíno nacido en Marbella que no levanta ni piedras de mechero.

Y a pesar de lo que se cuenta de ellos, tengo amigos catalanes a los que nunca consigo adelantarme al ir a pagar una cuenta de restaurante. A lo mejor es que me retraso yo… Hace años, comiendo con mi mujer en un restaurante en Barcelona, salió el dueño y fue saludando a los clientes de distintas mesas. En una de ellas se volvió hacia la cocina y pidió algo en catalán, lengua que, al menos, chapurreo. Me quedé sorprendido y le dije a mi mujer ¡Oye, este tío ha pedido “un chanquete para cuatro”! Y cuando se acercó a mi mesa le pregunté si había entendido mal y con sorna me respondió: “A ver, yo he pedido una ración de chanquetes para la mesa cuatro”, usted ha oído “Un xanquet pa cuatre” y ha dicho ¡Estos catalanes…!

Y ¿qué me dicen de la diversidad lingüística? Es una riqueza cultural tan apabullante que la tenemos que impulsar por todos los medios a nuestro alcance. Algunas Administraciones lo hacen de fábula. Por ejemplo, un cliente de Málaga, donde vivo, compró hace un año más o menos unos locales en Vigo y acaba de recibir un comunicado de la Xunta de Galicia en una lengua que desconozco, supongo que gallego, pero que dice que ha incurrido en un “feito impoñible” . Más adelante me parece percibir una amenaza, pero no estoy seguro, porque alude a que alguien, posiblemente un perito, podrá utilizar “os datos declarados polo contribuinte e ós resultantes do seu coñocemento profesional”. Sinceramente, no sé si es una amenaza o un insulto porque eso del “coñocemento” convendrán conmigo que suena fatal. También me suena amenazante algo que dicen luego, que en determinados casos nos pueden pedir “Xuro de mora”, aunque aquí igual se trata de una errata y quieren decir que nos van a invitar a “Zumo de mora” si pagamos y no protestamos. En fin, lo primero es aclarar de qué lengua se trata, vaya que no sea gallego y la jodamos.

Como supongo que es un intento de extender esa cultura lingüística a que antes me refería y que algunos descerebrados no alcanzan a entender, voy a proponer a mi cliente contestar a la Xunta en valenciano, que ese sí lo domino, abriendo así la posibilidad de que ellos también se enriquezcan. Se vaya a creer el carajote ese del Cervantes, a quien Dios tenga en su gloria, que aquí sólo hablamos en la lengua en la que él escribió.

Porque, evidentemente, el que la Ley de Procedimiento Administrativo Común diga lo que dice en relación con el uso de las lenguas cooficiales y la obligación de traducir por parte de la Administración actuante cuando algo deba surtir efecto fuera de su ámbito geográfico no tiene importancia ¡ Hasta ahí podíamos llegar!

Hace años tuve ocasión de oír unas manifestaciones de un alto cargo del Ministerio de Medio Ambiente que sufrió en mi presencia (y ante mucha más gente) un ataque de legalidad. El hombre, no sé si convencido de ello o actuando, afirmó con mucho énfasis que los chiringuitos había que desmontarlos porque ¡había que cumplir la ley!

Se me ocurrió decirle ¿Quiere que le recite de memoria un par de docenas de leyes que no se cumplen? Y saben la respuesta que dio mirando al tendido: ¿…Hay más preguntas?

 

Rubén Candela

Ex Presidente de la Asociación Española de Asesores Fiscales

 

Publicado: 7 Mayo de 2011 en SinPrisas. Revista Independiente de Málaga

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