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Que no va de Franco…

Ibi IglesiaMe he permitido aclararlo en el mismo título de esta colaboración, no vaya a ser que al empezar a leer alguien piense que le voy a dar un peñazo con el famoso desentierro. Otra cosa de la que tampoco va es la cuestión de quién debe ostentar la titularidad de los bienes ahora propiedad de la Iglesia católica y otras confesiones religiosas (curiosamente esta última coletilla se omite casi siempre). De lo que va es simplemente de comentar lo que me parece un canto a la inoportunidad amén de una velada amenaza que a mí, tal vez alarmista sin razón, me preocupa seriamente.

Me van a perdonar

Agencia TributariaPues sí, me van a perdonar. Empiezo con una especie de excusa absolutoria por lo que pueda venir. Ya sabemos que en este país, que algunos empiezan a llamar Españistán, las cosas pueden tener distinta calificación según quién las diga o a quién vayan dirigidas. En unos casos pueden ser delito de lesa humanidad o en otros, simple uso de la libertad de expresión. Allá va: estoy empachado de democracia.

En horas de oficina

En horas de oficinaCon su habitual maestría no exenta de cierta socarronería, comenta en su blog mi compañero Javier Gómez Taboada una STS que, finalmente, absuelve de responsabilidad civil a un notario al que un abogado, antes amigo, había demandado por una supuesta falta de asesoramiento adecuado que le había obligado a hacer frente a una cuantiosa liquidación tributaria. Verán, al parecer, abogado y notario habían coincidido en un chiringuito en verano y tomando unas tapas y unas cañas el primero comentó al segundo su intención de recibir en concepto de donación una importante cantidad de sus padres y su régimen tributario. El notario, siempre según la Sentencia, le dijo que era posible, le comentó la existencia de unas bonificaciones en el Impuesto sobre Donaciones y ahí acabó, al mismo tiempo que los langostinos, el asesoramiento.

Una de notarios

 

Vaya por delante que la profesión notarial merece todos mis respetos. No diré el máximo, porque para determinarlo hay que llegar a la segunda derivada, pero sí todos los respetos. Y lo digo no vaya a ser que de pronto me encuentre con una caterva de notarios mandándome sus padrinos para una cita al alba junto a la tapia del cementerio.

Eufemismos

EufemismosMuy a menudo utilizamos expresiones sin conocer exactamente su significado. No nos paramos a pensar el alcance de ciertas palabras, tal vez para autoconvencernos de que no somos tal o cual cosa. Para ello utilizamos los eufemismos. Se utilizan cuando se pretende usar palabras inofensivas o expresiones para desorientar, evadir, o evitar hacernos conscientes de una realidad cruda y desagradable. Por ejemplo, usamos últimamente la palabra ciudadano porque nos parece más noble que la palabra súbdito. Sin embargo, si analizamos la realidad empiezan a invadirnos las dudas. Súbdito se define como sinónimo de subordinado, dependiente, vasallo, etc., mientras que ciudadano es una persona considerada como miembro de un estado titular de derechos civiles y políticos, sometido a sus leyes naturalmente, pero titular de dichos derechos. Les ruego me permitan un desahogo verbal: ¡Una leche!​

Competitividad

Lo sCompetitividad regional iento por usted, doña Susana, en lo personal, pero le confieso que me alegro en lo “macro”. Andalucía ha dejado de querer comprarle su producto. Llevamos demasiados años oyendo promesas, proyectos de futuro que nunca han dejado de ser eso, “proyectos”, pero que en muchas ocasiones nos recuerdan aquello que se decía del país sudamericano: Brasil es la nación del futuro y siempre lo será. Andalucía merece ser la región del presente y dejar de ser la del futuro. Tienen ustedes vocación de gasto, eso le gusta a cualquier político y me parece muy bien pero ese gasto hay que financiarlo y en ese sentido sin una estructura empresarial sólida, moderna, innovadora y creadora de empleo y riqueza el recorrido es muy corto.

Surrealista

Actos Juridicos Documentados - RDLVaya por delante que coincido totalmente con la reciente Sentencia del Tribunal Supremo que considera sujetos pasivos del Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados a los prestamistas en la constitución de hipotecas, como ya he manifestado reiteradamente, pero ello no obsta para comentar el despropósito que me parece lo que está sucediendo. Una Sala que cambia nada menos que el sujeto pasivo de un impuesto veinte años después de su implantación, un Pleno que corrige la decisión de la Sala a través de una Resolución que es imprescindible leer y en fin, un Gobierno que pone la guinda aprobando mediante RDL, insisto: mediante RDL, una modificación normativa que anula, de hecho, la Resolución de ese

También

Tambien IRPF¡La leeeeche…! Verán, nunca me he caracterizado por decantarme a favor de la Agencia Tributaria. Quienes me han leído lo saben. Suelo aplicar el viejo principio, que no sé si existe, de “in dubio contra fiscum”. Además, pienso que la Agencia utiliza indebidamente el concepto de recaudación tributaria como si fuera el superior valor de nuestro ordenamiento jurídico y, por tanto, el bien jurídico protegible por encima de todos los demás, conculcando una serie de derechos a los que nunca debemos renunciar. Y así, en nombre de ese bien supremo se invierten cargas de pruebas, se embargan créditos inembargables, se establecen presunciones de culpabilidad que prevalecen sobre la de inocencia, se autorizan con ligereza registros que pueden vulnerar derechos individuales, etc. etc.<--break->

Actos Jurídicos Documentados y nueva doctrina del Tribunal Supremo

La reciente Sentencia de 16/10 del Tribunal Supremo (TS) acerca de quién es el sujeto pasivo del Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados en la constitución de hipotecas ha supuesto un giro de 180 grados en relación con la postura anterior. Mientras hasta ahora se consideraba, con más o menos aquiescencia de la doctrina, que el sujeto pasivo era el prestatario que garantizaba un préstamo constituyendo una hipoteca sobre un bien inmueble, la referida Sentencia establece que el sujeto pasivo es la entidad prestamista, el banco para entendernos.

Incertidumbre Fiscal

 

Incertidumbre FiscalLa afirmación es tan archi repetida que casi sonroja volverla a utilizar, pero no me resisto a hacerlo: uno de los principales enemigos de la economía es la incertidumbre. ¿Quién consume más allá de lo estrictamente necesario si no sabe si va a cobrar a final de mes? ¿Quién se embarca en comprar bienes de uso duradero si no tiene cierta seguridad en su trabajo? ¿Qué empresa contrata trabajadores indefinidos si no tiene confianza en un mercado estable? ¿Quién toma decisiones de inversiones a largo plazo si no tiene confianza en la estabilidad política y económica del entorno?